El padre Ángel Martínez Cuesta nos recibe en su celda-estudio en la curia general de Roma, donde su ordenador personal destaca entre montañas de documentos antiguos y cantidades ingentes de libros apilados. Ha acabado la oración de la mañana y, antes de sumergirse entre sus notas, nos recibe con una sonrisa. Ha pospuesto la preparación del próximo volumen de la revista Recollectio y se presta a responder a nuestras preguntas.
Autor: OAR
ITALIA