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«Para San Agustín no solo es importante la ciencia sino también la sabiduría»

El agustino recoleto Enrique Eguiarte explicó los métodos y formas por los que San Agustín lleva a cabo el acompañamiento del docente al alumno. Fue la primera conferencia del XXVI Aula Agustiniana de Educación celebrado en Madrid

El agustino recoleto Enrique Eguiarte conversó sobre la empatía del maestro con el alumno según San Agustín en la vigésima sexta edición de El Aula Agustiniana de Educación que se llevó a cabo los días 2 y 3 de febrero en el Colegio San Agustín de Madrid.

Este año el encuentro que reunió a todos los centros educativos de Agustinos, Agustinos Recoletos, Agustinas Misioneras, Agustinas Hermanas del Amparo y Misioneras Agustinas Recoletas centro su atención en el arte de acompañar en la escuela agustiniana.

Enrique Eguiarte, gran conocedor de la obra del Obispo de Hipona, dio inicio a este encuentro con la primera ponencia, donde explicó su doctrina sobre el acompañamiento del profesor, siendo referente para el alumno. El agustino recoleto manifestó en su presentación que, para poder comunicar, se necesita conectar, la forma de presentar los contenidos es también la forma de recibirlos. “Si un maestro presenta un contenido con elementos interesantes, el alumno lo va a tomar como algo interesante. Si el profesor presenta un contenido cansino, rutinario y aburrido, así lo va a retomar el alumno”, indicó.

De esta forma, Eguiarte señaló que el gran reto que existe hoy en las aulas, es acompañar el proceso de los alumnos, conociendo el entorno en el que se desarrollan para poder conectar con ellos y enlazar los contenidos, contenidos intelectuales, pero también los contenidos de la fe. “Para San Agustín no solo es importante la ciencia desde los conocimientos humanos, sino también la sabiduría, es decir aquello que ataña el Reino de los Cielos”, expresó.

Enrique Eguiarte reflexionó además sobre la importancia del docente en la enseñanza. El maestro tiene la responsabilidad de desarrollar dentro del alumno dos elementos: la excelencia académica, que llama San Agustín la ciencia, para poder tener a un estudiante bien preparado en todas las competencias, y el segundo elemento es la construcción y educación de personas, para que entre la sabiduría de Dios que encamina hacia el Reino de los Cielos. “Empatizamos desde la perspectiva de los contenidos y de la sabiduría”, dijo.

Por último, concluyó analizando el método pedagógico de San Agustín, quien tenía la docencia como principal vocación, según expresó Eguiarte. Principalmente se centró en el decorum, una herramienta pedagógica que fue muy útil para San Agustín, en la aplicación y búsqueda de empatía con los alumnos. “San Agustín retoma esta herramienta retorica para la pedagogía buscando elementos que apelen a la inteligencia, a los sentimientos, los afectos, al trasfondo personal de los propios estudiantes, para que una vez conectados con ellos se pueda comunicar y enseñar”, finalizó.

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