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Unidad, sinodalidad y esperanza marcan el camino común hacia el futuro del carisma agustino recoleto

Los priores provinciales y el Prior General de los Agustinos Recoletos comparten sus impresiones al cierre del primer Encuentro de la Familia Agustino Recoleta. Unidad, sinodalidad y esperanza marcan el camino común hacia el futuro del carisma agustino recoleto.

La capilla de San Pío X, en el corazón de la Basílica de San Pedro, fue el escenario donde se pronunciaron las palabras finales de agradecimiento y envío tras el histórico Encuentro de la Familia Agustino Recoleta. Durante seis días, representantes de todas las ramas de esta gran familia religiosa compartieron momentos de reflexión, oración y comunión, con el objetivo de caminar juntos hacia una vivencia renovada del carisma agustino recoleto.

Fr. Miguel Ángel Hernández, Prior general de la Orden, expresó con emoción: “Hemos vivido la sinodalidad en familia, hemos reforzado vínculos, nos hemos escuchado, hemos sentido las necesidades de unos y de otros, y entendido que juntos somos más fuertes”. Subrayó que este encuentro ha sido un momento de gracia y gratitud, y que “los frutos deben sentirse en toda la Familia Agustino Recoleta”.

Por su parte, Fr. José David Niño, Prior Provincial de la Provincia Nuestra Señora de la Candelaria, destacó que este encuentro ha sido una verdadera experiencia de Pascua:

“Regresamos a nuestros países a predicar que Cristo resucitado es el sentido de nuestra vida”. Invitó a dejarse guiar por la Virgen María bajo las advocaciones propias de la Orden para llevar adelante los compromisos asumidos.

Fr. Bernard Amparado, Prior Provincial de San Ezequiel Moreno, se refirió al encuentro como “una gran esperanza que me llevo a los lugares donde servimos”. Aseguró que en medio de las diferencias, ha prevalecido la fraternidad agustiniana, recordando las palabras de San Agustín y la llamada del Jubileo: ser peregrinos sembradores de esperanza.

También Fr. Carlos González, Prior Provincial de San Nicolás de Tolentino, puso el acento en la dimensión jubilar de esta experiencia: “Este año jubilar no sucede tan a menudo, y Dios nos ha bendecido al permitirnos vivirlo en familia”.

Añadió que las gracias recibidas no son solo para los participantes, “sino para todo el pueblo al que servimos. Las bendiciones que hemos recibido también serán para ellos”.

Finalmente, Fr. Javier Tello, Prior Provincial de Santo Tomás de Villanueva, ofreció una imagen clara del espíritu del encuentro: “Si algo nos ha enseñado este encuentro es que, siendo piezas distintas, de distintos tamaños, colores e idiomas, podemos seguir construyéndonos como una sola familia”. Hizo un llamado a la fidelidad al carisma y al compromiso con la Iglesia:

“Que seamos lo que proclamamos: una sola alma y un solo corazón”.

Con emoción y gratitud, los superiores mayores colocaron simbólicamente los frutos de este encuentro a los pies de San Pedro, pidiendo la intercesión del apóstol y confiando en que esta experiencia siga dando vida en todas las presencias de la familia Agustino Recoleta en el mundo.

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