La ciudad eterna ha sido testigo de la celebración del 30º Aniversario de las Juventudes Agustino Recoletas (JAR). En el marco del Jubileo de los Jóvenes, los distintos grupos de las JAR que participan en el Jubileo de los Jóvenes se congregaron en una de las iglesias de la Orden en Roma para vivir juntos la Eucaristía, compartir la fraternidad y renovar su compromiso de caminar como Familia Agustino Recoleta.
La Santa Misa, celebrada el sábado 2 de agosto en la iglesia de San Ildefonso y Santo Tomás de Villanueva (Via Sistina, 11), fue presidida por Fr. Fernando Ferreira, asistente de las JAR en Argentina, quien animó a los jóvenes a ser testigos de esperanza en un mundo sediento de autenticidad y entrega. Junto a él, concelebraron Fr. Javier Monroy, prior de la comunidad del Colegio Internacional, y los religiosos agustinos recoletos que acompañan a los grupos juveniles en sus respectivos países.
Durante la celebración, se respiraba el espíritu de familia que caracteriza a las JAR. Los cantos, las oraciones y los gestos de comunión reflejaban la diversidad y la riqueza de un carisma que sigue vivo en el corazón de los jóvenes.
El mensaje del Prior General a los jóvenes: “La esperanza no defrauda”
Aunque físicamente ausente por compromisos fuera de Roma, el Prior General de la Orden, Fr. Miguel Ángel Hernández, hizo llegar a los jóvenes un mensaje cargado de cercanía y aliento. Sus palabras, acogidas con emoción por los presentes, fueron un verdadero eco del espíritu jubilar:
“Estoy acompañando desde la distancia su presencia en el Jubileo, que me ha sorprendido lo numeroso del grupo y que me siento muy orgulloso de ellos. Dales las gracias de mi parte por su ‘sí’, por su generosidad, por su alegría, por su testimonio y por su compromiso.
Que este Jubileo sea un momento de renovación para las JAR en su 30 aniversario, y que este momento que están viviendo lo guarden en sus corazones para cuando vengan los momentos de dificultad, y recuerden siempre que la fe hay que cultivarla, y no siempre será primavera con sus flores o verano con sus frutos. También la fe necesita sufrir las heladas y fríos del invierno, y las podas y pérdida de las hojas y ramas del otoño.
Pongan su esperanza en Cristo y nunca se verán decepcionados, porque la esperanza no defrauda. Ánimo, muchachos-as, ánimo, jóvenes.
Sigan apostando por Cristo y vivan su fe en comunidad de hermanos, como agustinos recoletos que son. Dios los bendiga.”
Estas palabras resonaron como un mandato de esperanza y perseverancia en el corazón de los jóvenes, llamados a ser discípulos valientes en tiempos de incertidumbre.
Un aniversario que es punto de partida
La celebración de este 30º aniversario no solo ha sido un momento de memoria agradecida, sino también un impulso hacia el futuro. Las JAR, nacidas como un proyecto de pastoral juvenil en el seno de la Orden, continúan siendo hoy un espacio privilegiado donde los jóvenes encuentran un camino de fe, servicio y comunidad al estilo agustino recoleto.
Roma y el Jubileo de los jóvenes han sido el marco perfecto para renovar la ilusión y la misión de las JAR. Como recordó Fr. Fernando Ferreira en la homilía, “las JAR son un sueño de Dios que sigue escribiéndose con la vida de cada joven que se atreve a decir ‘sí’”.
Al terminar la celebración los jóvenes iniciaron el desplazamiento hacia Tor Vergata, donde en la noche del sábado tendrá lugar la Vigilia junto al Papa León XIV. El domingo, en el mismo lugar, será la celebración de la misa de clausura, que supondrá el envío de miles de jóvenes a seguir siendo testigos de Jesús en el mundo, sabiendo que “la esperanza no defrauda”.












