Del 22 al 24 de septiembre, el Prior General, fray Miguel Ángel Hernández, visitó la comunidad agustino recoleta de Chiclana de la Frontera, donde la Provincia de San Nicolás de Tolentino acompaña la vida de tres parroquias, varias capillas, un colegio y el monasterio de las agustinas recoletas. Un ministerio lleno de vida y riqueza espiritual, con fuerte presencia de laicos, fraternidades seglares y cofradías.
Una visita fraterna y cercana
La estancia del Prior General fue recibida con gran alegría por las distintas comunidades. Fray Pedro Izura, agustino recoleto de la parroquia de San Sebastián, lo describió como un momento “muy entrañable, muy cercano, muy agradable”. Destacó especialmente la actitud de escucha del P. Miguel Ángel:
“Es un hombre que escucha mucho, se da cuenta de todo, de tanta labor como se está haciendo aquí… Fue muy cercano, muy de casa”.
Fray Pedro subrayó la sorpresa del Prior General ante la vitalidad de la parroquia y la gran cantidad de agentes pastorales, algo que calificó como “una bendición para la comunidad”.
Reencuentro gozoso con las agustinas recoletas
En el Monasterio de Jesús Nazareno, la Priora y Madre Federal, sor Amparo Cortina, vivió la visita como un auténtico regalo:
“Fue un reencuentro gozoso, un honor para nosotras su presencia y sus palabras animándonos a caminar juntos como familia agustino recoleta”.
Sor Amparo destacó el clima de confianza y diálogo, agradeciendo la claridad de las enseñanzas del Prior General y el ánimo que transmitió a la comunidad monástica:
“Le agradecemos su cercanía y su interés. Nos animó a seguir caminando con esperanza”.
El colegio San Agustín: sorpresa y alegría
La visita incluyó también un encuentro con los alumnos y educadores del Colegio San Agustín. Elena Butrón Ruiz, miembro del equipo directivo, compartió su impresión:
“Era la primera vez que conocía a un Prior General. En esta ocasión tuvimos un encuentro en la iglesia con todos los alumnos, cantamos canciones de San Agustín, de Santa Mónica y la del lema del año. Fue un momento muy bonito”.
Más tarde, en el diálogo con el equipo directivo, el Prior General mostró gran interés por la vida escolar y familiar, quedando sorprendido por la importancia y la extensión de la presencia agustina en Chiclana:
“Se quedó asombrado de la cantidad de vida y de catequistas que tenemos aquí. Reconoció el valor de lo que se hace y nos animó a continuar con entusiasmo”.
Una familia unida en la misión
La visita a Chiclana mostró la fuerza de una familia religiosa unida: frailes, monjas, laicos y educadores que comparten el carisma de San Agustín. La cercanía del Prior General dejó en todos un mensaje de aliento y esperanza. Como recordaron los testimonios, su actitud fue siempre la de un pastor que escucha, anima y se deja sorprender por la vida que brota en cada rincón de la familia agustino recoleta.

