Actualidad | Una palabra amiga

Corazón fiel: un camino de amor en construcción

En esta Palabra Amiga, Florencia, joven agustina recoleta, nos comparte su experiencia en el retiro Corazón fiel: un camino de amor en construcción, donde el noviazgo se vive como discernimiento, crecimiento en comunidad y aprendizaje continuo para amar con un corazón fiel.

“El amor nunca es algo ya hecho, algo simplemente ‘dado’ al hombre y a la mujer; siempre es, al mismo tiempo, una ‘tarea’ que se les encomienda. El amor debe verse como algo que, en cierto sentido, nunca ‘es’, sino que siempre está ‘en proceso de desarrollo’, y lo que llega a ser depende de la contribución de ambas personas y de la profundidad de su compromiso.” San Juan Pablo II

Un retiro para construir el amor

Estas palabras resonaron en mi corazón, y también en mi relación.

Quizás por eso llegamos al retiro Corazón fiel, en el año 2023, un retiro de novios promovido por la pastoral vocacional de la parroquia de los Agustinos Recoletos.

Llegamos con la certeza de amarnos con Cristo en el centro, sabiendo que nuestro vínculo no era un simple “intento”, sino un verdadero camino de discernimiento hacia el matrimonio.

Aprender a amar a contracorriente

El mundo de hoy suele proponer amores fugaces, efímeros, en donde la pasión es más fuerte que la pureza y termina dominando todos los actos que se realizan, dejando las relaciones vacías de sentido y de espíritu.

Ante las propuestas del mundo, las parejas jóvenes que anhelamos un noviazgo cristocéntrico necesitamos acompañamiento de quienes también se animaron a vivir a contracorriente.

Ese fin de semana de retiro fue un regalo: dos días dedicados a la pareja, a conversar temas que nunca antes habíamos charlado y a planear juntos el futuro. Pero dos días no bastan para abarcar todo lo que implica un noviazgo.

Un acompañamiento que continúa

Así nació la propuesta de continuar con un año de acompañamiento a cargo de matrimonios pertenecientes a la pastoral vocacional, para crecer en el Amor —con mayúsculas—.

Nos encontramos mes a mes para compartir, reflexionar y rezar juntos sobre temas que atraviesan toda relación. Ponemos en común lo que nos pasa y sentimos, escuchamos testimonios y aprendemos nuevas formas de compartir y de amar. Y es así como dejamos de sentirnos solos en este camino.

Somos un noviazgo que aprendió a amar a Jesús en comunidad, y entendimos que también necesitábamos a la comunidad en el camino del amor.

Así, este discernimiento se volvió más ligero, sabiendo que somos una sola alma y un solo corazón.

Amar, un desafío diario

Porque si el noviazgo es un discernimiento, ¿cómo no hablar de todo lo que implica amar?

Es un desafío, porque muchas veces las charlas se vuelven incómodas, pero son estas las que nos permiten formar una relación sana, duradera y verdadera.

En cada una de ellas aprendimos a conocernos mejor, a descubrir los “sí” y los “no” del otro, a mirar el amor como un acto de voluntad y entrega, más allá de la emoción.

“Amar es darse a sí mismo.”San Juan Pablo II

El amor no se improvisa

Eso fuimos aprendiendo, paso a paso: Que el amor no se improvisa, se construye. Que no se trata solo de sentir, sino de elegir.

El amor es una decisión: ¡yo elijo amarte!

No puedo prometer sentir, porque el sentimiento a veces está y a veces no. Por eso es tan importante enamorarse del corazón del otro. Y para eso, hay que amar con un corazón fiel, entendiendo que solos no podemos.

Amar y dejarse amar

Porque el amor —como la fe— crece cuando se entrega. Nos hacemos más capaces de amar en la medida en que “metemos” a Dios en nuestra relación. Lo cual no implica solo amar, sino también dejarse amar. Ser, como dice la Biblia, “una ayuda adecuada”.

Amar con fidelidad es aprender a ser don y a recibir el don del otro.

Agradecimiento y comunidad

Agradezco a la JAR, que no solo me permitió vivir la fe de la mano de mi comunidad, sino que también promueve encuentros vocacionales para todo tipo de vocación.

Allí aprendí que el amor es un camino que se construye, se cuida y se celebra juntos.

✍️ Florencia, joven agustina recoleta que sigue aprendiendo a amar.