Beata Josefa de la Purificación Masiá, virgen y mártir

Nació en Algemesí, Valencia, España, el 10 de junio de 1887 en el seno de una familia de agricultores profundamente cristianos. Tuvo un hermano y cuatro hermanas religiosos. El 2 de febrero de 1905 María Josefa vestía el hábito agustino descalzo en Benigánim (Valencia) y al año siguiente pronunciaba sus votos. En el convento se distinguió por su laboriosidad, silencio y espíritu de pobreza. Fue priora durante un trienio y al estallar la guerra desempeñaba el oficio de maestra de novicias.

En julio de 1936 tuvo que abandonar el convento buscando refugio en casa de su madre. En ella se hallaban ya recogidas sus tres hermanas capuchinas y todas juntas hicieron durante unos meses vida auténticamente monástica, guardando la clausura, rezando el oficio divino y respetando las horas de silencio y recogimiento. El 19 de octubre de ese mismo año un grupo de milicianos se presentó en la casa para llevarse a las religiosas. Su madre no quiso separarse de sus hijas, y todas juntas fueron encerradas en el convento cisterciense de Fons Salutis, convertido en cárcel. El día 25 de octubre, fiesta de Cristo Rey, las cargaron en un camión y a la entrada de Alcira las fusilaron una tras otra. Los milicianos habían pensado comenzar con la madre, pero ésta deseó alentar a sus hijas y rogó a los verdugos que comenzaran con sus hijas y luego podrían seguir con ella.

Documento relacionado: Biografía de la Beata Josefa Masiá de la Purificación (PDF, 84 kb)

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