El 10 de noviembre, el Plenario del Palacio Tiradentes acogió una sesión solemne promovida por el diputado estatal Alan Lopes para entregar Mociones de Congratulación y Aplausos a las tres Órdenes que viven la espiritualidad de San Agustín: la Orden de Agustinos Recoletos (OAR), la Orden de Agustinos Descalzos (OAD) y la Orden de San Agustín (OSA).
La ceremonia, presidida por el diputado Alan Lopes, contó con la presencia de autoridades civiles y eclesiásticas, entre ellas los priores provinciales: fray Javier Tello Vegas (OAR), fray José Valnir da Silva (OAD) y fray Luiz Antônio Pinheiro (OSA). También asistieron monseñor Roberto Lopes, vicario episcopal para la Vida Consagrada; el padre Rodrigo de Oliveira Dias, del Vicariato Episcopal para la Educación; el diputado federal Hugo Leal; además de religiosos agustinos, sacerdotes, fieles, educadores y estudiantes de instituciones vinculadas a las tres Órdenes.
Durante su intervención, el diputado Alan Lopes destacó la contribución de la familia agustiniana en la formación humana, cristiana y social de generaciones de cariocas y brasileños, subrayando el valor de su presencia en ámbitos educativos, pastorales y comunitarios.
En nombre de los Agustinos Recoletos, el prior provincial fray Javier Tello Vegas agradeció la distinción y señaló su especial significado, ya que coincide con la celebración de los 125 años de la llegada de los Agustinos Recoletos a Brasil. En sus palabras:
“Recibir esta moción en esta casa del pueblo es más que recordar un hecho histórico. Es reconocer la fuerza de una misión que, a lo largo de más de un siglo, ha construido puentes de fe, educación y solidaridad”.

Fray Javier recordó también la presencia viva y activa de las obras agustinianas en Río de Janeiro: las parroquias de São Januário y Santo Agostinho (São Cristóvão), Santa Mônica (Leblon), Santo Agostinho y Santa Rita (Barra da Tijuca), los Colegios Santo Agostinho del Leblon y de Barra da Tijuca, así como la Creche Santa Rita de Cássia, en el Vidigal.
“Estas instituciones expresan nuestro compromiso con la formación integral de la persona, uniendo fe, conocimiento y responsabilidad social”, afirmó.
Al finalizar su intervención, el prior provincial invitó a renovar la esperanza y el espíritu misionero:
“Que esta celebración reavive en nosotros la alegría de seguir caminando juntos, con gratitud y esperanza, manteniendo vivo el ideal agustiniano de ser un solo corazón y una sola alma dirigidos hacia Dios”.
La sesión concluyó con aplausos y un profundo sentimiento de gratitud por el legado y la misión que las Órdenes agustinianas siguen ofreciendo a la sociedad, contribuyendo a la construcción de una comunidad más justa, fraterna y fundada en los valores del Evangelio.




