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¿Qué atrae a las jóvenes de hoy a la vida contemplativa?

Nueve jóvenes participaron en el encuentro vocacional que las agustinas recoletas contemplativas realizaron en Bogotá (Colombia) con el fin de mostrar su carisma y ayudar a las chicas a discernir en su vocación.

En una sociedad como la actual -secularizada e individualista-, puede parecer extraño que las chicas jóvenes se interesen en la vida religiosa. No obstante, los caminos de Dios siempre son inescrutables. Nueve jóvenes participaron en la convivencia vocacional que las agustinas recoletas contemplativas de Bogotá realizaron del 11 al 14 de octubre. Las chicas, procedentes de varios departamentos de Colombia, pasaron tres días junto a las religiosas de clausura del convento Nuestra Señora de la Candelaria, reflexionando sobre su misión en el mundo.

‘Dios escucha el clamor de tu corazón’ era el lema del encuentro vocacional. Partiendo de esta base, las agustinas recoletas contemplativas invitaron a las jóvenes a disponer su corazón para escuchar la voz de Dios. Asimismo, dieron a conocer el carisma agustino recoleto a las nueve chicas y les ayudaron a discernir sobre su vocación. Además de con Dios, fue un encuentro consigo mismas porque, conociendo sus heridas y sanándolas, podrán percibir con mayor facilidad la voluntad de Dios.

Entrar en el convento, en un primer momento, y plantearse la labor que quiere Dios para uno mismo puede resultar comprometedor. Por eso, no es raro que las jóvenes llegaran al convento con muchas expectativas y miedos. No obstante, la buena acogida de la comunidad contemplativa les hizo adquirir confianza, cercanía y alegría. Solo de esta forma se puede abrir el corazón al Señor.

Respondiendo a la pregunta del título, las jóvenes se sienten atraídas hacia la vida religiosa en 2019 por muchos factores: por un deseo de entrega absoluta y por el estilo de vida, difícil de entender desde fuera del convento pero atractivo contemplando el día a día de las religiosas que viven en la clausura.

Ante estas jóvenes se abrió un abanico de posibilidades para descubrir, no solo la vida contemplativa. La finalidad de estas convivencias es acompañar a las jóvenes para que disciernan su vocación en un sentido amplio. «Nos sentimos satisfechas y enriquecidas con sus experiencias», afirman las monjas agustinas recoletas.

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